Si la única diferencia que hay hoy en tu comercio es el gel desinfectante, lo más probable es que...

Si la única diferencia que hay hoy en tu comercio es el gel desinfectante, lo más probable es que...

¿Cómo acabarías esta frase? ¿Crees que puedes permitirte el lujo de no hacer cambios en tu negocio en estos tiempos? 


La pandemia está cambiando muchos hábitos de los consumidores, también su percepción acerca de las distintas formas de comprar: el comercio local está viviendo una "pequeña edad de oro", pero el comercio electrónico sigue imparable en su incremento de operaciones.

Puedes aprovechar la oportunidad que supone que los consumidores perciban el comercio local como más seguro, con menos aglomeraciones, más respetuoso con la salud y la seguridad de los ciudadanos en comparación con modelos de grandes superficies, pero todo esto no servirá de nada si no averiguas en qué puedes mejorar tu atención al cliente.

Durante el confinamiento, consumidores y comerciantes han aprendido a hacer cosas nuevas: muchos ciudadanos de más edad se lanzaron por primera vez a comprar por Internet, pero también muchos comerciantes aprendieron a usar herramientas tecnológicas.

Hemos de tratar de conjugar ambas tendencias y dotar a nuestro negocio de más formas de relación con el cliente, más formas de entrega, de compra y de comparación. La atención al cliente es la gran fortaleza del comercio local, solo se trata de potenciar y desarrollar aquello que mejor sabe hacer.