¿Van a desaparecer los centros comerciales?

Es cierto que el formato de galería comercial o de gran almacén ya estaba más que inventado. 

En Valencia por ejemplo, "El Siglo Valenciano" fue inaugurado en 1879, tenía tres plantas y el primer ascensor que se instaló en la ciudad.

Sin embargo, el centro comercial tal y como lo conocemos es un formato que comenzó a exportarse desde EEUU durante la segunda mitad del siglo pasado. Un modelo que alejaba de los núcleos urbanos las tiendas, la restauración y el ocio -fundamentalmente el cine- y al que sólo podía accederse con vehículo privado.

Fue un modelo exitoso que triunfó fundamentalmente en los países occidentales (aunque curiosamente el mayor centro comercial del mundo se encuentra en Dubái, el "Dubai Mall" con más de 1.200 tiendas, un acuario con 30.000 peces y una pista de patinaje sobre hielo en una ciudad que fácilmente alcanza los 40 grados) pero parece que el paradigma está cambiando y este modelo de consumo se enfrenta a una gran crisis.

¿Se están cansando o saturando de centros comerciales los clientes?

En muchas ciudades de España hemos podido ver como tras un verdadero boom de construcción de centros comerciales, muchos de ellos han cerrado, o languidecen lentamente a la espera de algún tipo de milagro que nunca llega.

Simplemente dando una vuelta por cualquier gran ciudad española, podemos observar cómo ciertas marcas como Inditex, Decathlon, Primark o MediaMarkt están abriendo tiendas en el centro de las ciudades preparándose y tomando posiciones de fuerza para cuando el modelo de centro comercial se hunda definitivamente.

Según un estudio realizado en Estados Unidos, el tráfico de los centros comerciales ha caído un 16% entre enero y marzo de este año, el 45% de los centros comerciales está perdiendo visitantes y ocupación y la pasada campaña de Navidad ha sido una de las peores.

Un último dato a tener en cuenta, los hedge fund (instrumento de inversión alternativa y fondo de alto riesgo) o como comúnmente los conocemos "fondos buitre", ya han detectado el olor a descomposición: argumentan que los centros comerciales no van a soportar el cambio de hábitos de los consumidores y el tirón de la venta online y están apostando en bolsa por su quiebra y crisis, lo que está generando un entorno de gran desconfianza sobre ellos.

Las previsiones anuncian que en los próximos meses 3.500 tiendas situadas en centros comerciales cerrarán.