El éxito de las tiendas efímeras o Pop Up Stores

🏬  ¿Qué son?

Las tiendas efímeras o Pop Up Stores han dejado de ser una tendencia con futuro para convertirse en una opción de comercializar productos o servicios muy consolidada.

Se trata de espacios [Como el Mercado de Tapinería en Valencia] en los que "acampan" durante un tiempo limitado propuestas tan diversas como moda, complementos, artesanía, antigüedades, juguetes, mobiliario y decoración, elementos vintage y, por supuesto, hostelería...

En ocasiones, son locales emblemáticos -que lamentablemente, habían quedado vacíos- los que abren sus puertas sólo en determinados momentos del año, como en la campaña de Navidad [Como el Market Navideño Fes Nadal de Valencia] y ofrecen artículos  que tienen alta demanda en esta época (regalos, artículos de decoración navideños...)

Este modelo comercial, también lo están utilizando grandes multinacionales para acercarse -desde el centro de la ciudad y no desde los centros comerciales- a su público objetivo, con una oferta mucho más limitada de productos pero con estrategias de fidelización como talleres y demostraciones. 

🏬  ¿Por qué resultan atractivas? 

Permite a los clientes saber que cada cierto tiempo va a encontrar propuestas nuevas en un espacio que ya conoce. Las tiendas tradicionales renuevan sus propuestas pero no con una periodicidad tan alta. Saber que siempre va a haber algo nuevo, motiva a entrar.

Saber que la propuesta sólo estará durante un número limitado de días, genera cierta urgencia. Conocer que, probablente, el fin de semana siguiente ya no estará impulsa a visitarla.
Una parte importantísima de su éxito depende de los eventos asociados: desfiles, talleres, showcooking, charlas, sorteos, ferias, actividades para público familiar... Es una forma de crear un amplio público fiel que percibe que en ese espacio "siempre están pasando cosas".

Suelen ofrecer propuestas novedosas y frescas de diseñadores jóvenes o artesanos que, muchas veces, tienen tienda online pero no quieren desperdiciar la oportunidad de exponer su trabajo en el canal de venta tradicional. Por otro lado, el alquiler del espacio durante un par de semanas es mucho más interesante económicamente y genera mucho más retorno de inversión.

Esta propuesta nos demuestra que no todo está inventando: que las tiendas tradicionales, los emprendedores, los diseñadores y todas aquellas personas que tienen propuestas diferentes tienen su espacio aunque haya que imaginar e ir probando otras formas de llegar a nuestro público objetivo.

Es una palabra y como en casi todo: se trata de innovar.