Afrontar septiembre sin morir en el intento

Septiembre es, junto a enero, uno de los meses en el que más buenos propósitos realizamos. Más allá de los que queremos implantar en nuestra vida personal, resulta imprescindible hacer una buena planifación estratégica antes de afrontar la vuelta a la rutina laboral y profesional.
Tras unos días de descanso -aquello del mes de vacaciones nos parece tan lejano...- es normal sentirnos algo desubicados/as.
Volver a la rutina sin saber muy bien "donde lo dejamos" resulta complicado y desalentador.
Por ello, es importante que antes de comenzar a apagar fuegos, dediquemos unas horas a realizar un sencillo ejercicio.
Con el móvil apagado y el ordenador y la tablet lejos de nosotros, necesitaremos sólo papel y boli.

Si realizamos un plan de empresa cuando comenzamos nuestra actividad, nos resultará útil volver a leerlo y ver qué objetivos (aquella "visión" de empresa que pensábamos construir) nos propusimos.

5 Pasos para una estimulante "vuelta al cole" 

1- Definir objetivos:
En este momento exacto ¿Qué necesita nuestra empresa? Puede ser incrementar la facturación, aumentar el beneficio, gestionar correctamente los cobros, abrirse a nuevas áreas de negocio, reducir costes, ser más conocida, incorporar profesionales con talento... Cada uno de los objetivos debe escribirse en una hoja diferente.

2- Idear estrategias: 
Cada uno de los objetivos debe ir acompañado por una o varias estrategías. Si queremos, por ejemplo, ser más conocidos deberemos empezar a pensar en estrategías de comunicación, publicidad y difusión de nuestra marca.

3- Seleccionar los medios:
Cada una de las estrategias irá acompañada de los medios y recursos -y no sólo económicos- que estamos dispuestos a emplear. Siguiendo con el ejemplo de "ser más conocidos", hemos pensado que una buena estrategia en redes sociales y renovación de la página web sería interesante. Tendremos que contactar con profesionales que realicen este cometido y destinar recursos económicos, si somos nosotros mismos/as quienes vamos a realizarlo, tendremos que asignar el tiempo y, quizas, un periodo de formación para llevarlo a cabo.

4- Definir los plazos:
Una vez claros los objetivos, estrategias y medios ¿en qué plazo de tiempo queremos tener todo el proceso en marcha? No debemos confundirlo con el plazo de tiempo en que queremos "ver" resultados.
Siguiendo con el mismo ejemplo, nos podemos marcar el plazo de dos meses para tener la web tal y como la queremos y un mes para definir la estrategía en redes sociales con el profesional que va a realizar la gestión.

5- Medir los resultados:
En la misma hoja donde trabajamos cada objetivo-estrategia-medios-plazos debemos evaluar, con la periodicidad que consideremos, los resultados obtenidos. Esta parte es, quizás, la más importante porque nos permitirá cambiar y ser flexibles si las consecuencias no son las previstas y detectar en qué parte del proceso podemos mejorar.

A modo de resumen...
Objetivo: Ser más conocidos --> Estrategia: Iniciar un plan de redes sociales y actualizar la web --> Medios: Contratar un/a profesional que remodele la web y que gestione las rrss --> Plazos: 2 meses para la web y 1 mes para las rrss --> Resultados: Aumentan las visitas a la web un 80% los dos primeros meses y realizamos contactos profesionales ventajosos a través de las redes sociales.

Este sencillo ejercicio nos situará en el "dónde estamos" y en el "hacia donde vamos", imprescindible para comenzar motivados y llenos de energia.

Esperamos que este artículo os haya resultado interesante ¿Y vosotros/as? ¿Cómo organizáis y evaluáis vuestros objetivos?