Protección de Datos: Adaptación de la empresa a la La Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre

Muchas empresas, comercios y autónomos no acaban de tener claro si están obligados a cumplir con la Ley Orgánica 15/1999 de Protección de Datos de Carácter Personal.
Además, a la mayoría le surjen muchísimas preguntas como:

¿Qué datos puedo recoger y cuáles no? ¿Qué tengo que hacer con esos datos? ¿Puedo seguir teniendo un registro en papel o he de informatizarlo obligatoriamente? ¿Necesito un software especial en mi negocio? ¿Cómo actuo si alguien quiere modificar sus datos? ¿Estoy obligado a adaptar mi empresa a la ley?
Como bien indica la Guía de Protección de Datos para Responsables de ficheros que está colgada en la página oficial de la Agencia Española de Protección de Datos, un responsable de fichero es:

- Una empresa, será la responsable de los ficheros que contienen datos relativos a sus empleados y a sus clientes
- Un autónomo o empresario individual será responsable del tratamiento de los datos personales de sus clientes
- Un hotel será responsable del fichero de sus huéspedes
- Un gimnasio será responsable del fichero de sus socios
- Un centro educativo será responsable del fichero de sus alumnos
- Un Ayuntamiento será responsable del fichero del padrón...
Y por tanto, todos ellos están obligados a adaptar su empresa, es decir, su forma de trabajar a la Ley. Existen muchas fórmulas para adaptar la empresa que van desde hacerlo uno mismo hasta subcontratar a una empresa de "outsourcing" como PymeAssistant para que se encargue de todo. Para pequeñas empresas o comercios minoristas, esta solución parece la más adecuada porque PymeAssistant no sólo se encargará de realizar los trámites administrativos exigidos por la Ley, si no que, le informará "in situ" sobre qué adaptaciones -habitualmente pequeñas y que no exigen desembolso adicional- debe realizar para no tener ningún problema.
Aunque el régimen sancionador se modificó el 15 de febrero del pasado año rebajándose las multas, una infracción leve como no inscribir el fichero en el registro puede acarrearnos una multa de entre 900,00 € y 40,000 €.